El LIQUI MOLY Tapa Fugas de Óleo es un aditivo especializado para aceite de motor diseñado para regenerar retenes y empaques de goma endurecidos o resecados, ayudando a reducir y detener fugas de aceite causadas por el desgaste natural del motor. Su formulación actúa directamente sobre los sellos, devolviéndoles elasticidad y flexibilidad sin dañar materiales ni alterar las propiedades del lubricante.
Este aditivo es compatible con aceites minerales, semisintéticos y sintéticos, y puede utilizarse en motores a gasolina y diésel donde el fabricante permita el uso de aditivos. Su acción progresiva ayuda a disminuir pérdidas de aceite por retenes del cigüeñal, árbol de levas y otros sellos del sistema, contribuyendo a mantener una lubricación adecuada y a reducir la contaminación del motor y del entorno.
Además de su función tapa fugas, el producto ayuda a estabilizar la viscosidad del aceite, mejora la lubricación en condiciones de operación normales y reduce el consumo de aceite en motores con kilometraje elevado. No contiene solventes agresivos ni genera obstrucciones, por lo que es seguro para el uso continuo dentro de los intervalos recomendados.
Es compatible con una amplia variedad de vehículos y marcas como Volkswagen, Audi, BMW, Mercedes-Benz, SEAT, Ford, Chevrolet, Nissan y Toyota, entre otros, siempre que el sistema de lubricación sea convencional y presente fugas leves o moderadas por envejecimiento de sellos.
El envase de 300 ml está diseñado para agregarse directamente al aceite del motor, siendo ideal como solución preventiva o correctiva para motores que presentan sudado o pérdidas de aceite, ayudando a prolongar la vida útil de los retenes y a mantener el motor limpio y en correcto funcionamiento.
